Para lo que necesitéis de nosotros, ¡Aquí estamos!
Os admiramos y nos felicitamos del éxito que estáis teniendo para ganar la libertad.
Os rogamos que tengáis cuidado para que vuestro éxito no se convierta en un poder teocrático como en Irán, os apoyan en vuestro esfuerzo por la libertad, pero se la niegan a los propios ciudadanos.
Andad alerta pues la clave está en que los dictadores con demasiada frecuencia y nosotros como españoles y como latinos, tenemos experiencia en eso.
Acostumbran a conseguir adeptos asustando a sus pueblos con un potencial enemigo que en este caso sería occidente, “Los cruzados”, etc.
Al pueblo asustado y/o amedrentado a veces no le importa perder su libertad en aras de su seguridad o temor a un enemigo exterior.
Una vez los pueblos caídos en la trampa, los dictadores acostumbran a rodearse de adhesiones incondicionales. Los que se adhieren de buena fe, después se les exige incondicionalidad, y a los incondicionales se les exige que presionen, violentamente incluso, a los tibios o a los fríos. A veces a cambio de pequeñas compensaciones o privilegios. Cerrado el círculo, el dictador está protegido por los que a cambio de su incondicionalidad constantemente exigida y probada, caen en la red de las pequeñas corrupciones. Las grandes corrupciones, ya se encargarán ellos, sus familias y amigos de hacerlas. Así es que, mucho ojo con eso que el enorme ejército de todos los países que os apoyamos sólo queremos vuestra libertad. Y la democracia, es la periódica constatación de que no habrá nadie que evite la periódica consulta.
No olvidéis que la peor democracia es mejor que la mejor dictadura.
Ningún régimen integrista, nacionalista extremo o teocrático ha permitido nunca el libre ejercicio de la democracia y la plena libertad de sus ciudadanos y vosotros no seríais una excepción. Ahí tenéis el ejemplo de Irán que dice apoyar vuestros procesos hacia la libertad que niega a su propio pueblo.
España hizo su transición a la democracia venciendo enormes dificultades. (hoy es 23 de Febrero, día en el que hubo un intento de golpe de estado) Haciendo toda la sociedad un gran esfuerzo de diálogo y comprensión del otro. “Comprenderlo todo es disculparlo todo”. Dialogar, dialogar, hablar y hablar hasta comprendernos. “Hablando se entiende la gente”, es un dicho muy español que bien podría haber dicho algún antepasado vuestro hace siglos precisamente pisando suelo español.
Estamos por vosotros, con vosotros y por vuestra libertad.
Si os sirve de algo el ejemplo de nuestra transición nosotros nos sentiríamos muy honrados. La libertad es un bien escaso que tenéis que ganar cada día.
Dialogando, hablando, comprendiendo y disculpando.
La aventura merece la pena. El esfuerzo y la dignidad e inteligencia con la que lo estáis haciendo merece el éxito en la consecución de vuestra libertad.
Para lo que necesitéis de nosotros. ¡Aquí estamos!
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Apreciado Cesar,
Interesante artículo. Siempre tan pensativo en tus comentarios, lo cual es de agradecer. Quisiera hacerte un comentario, si se me permite. Creo que tampoco hay que exculpar a occidente ya que, en mayor o menor medida, también tiene que entonar el ‘mea culpa’ de que en estos países existan ciertos tipos de gobiernos y gobernantes. Los americanos estaban asustados con lo que pasaba en Egipto por obvias razones geopolíticas. Les dan $1.5 billones anuales en armamento…. Se preguntaban los americanos: “ qué pasaría si se derrocaba a Mubarak…. Caos en oriente medio. Y con el trabajo que hemos hecho para democratizar a esos países.!!!”. Si, claro, a través de la guerra y la ocupación!. La imposición de la democracia por parte de occidente por razones geopolíticas tampoco me parece una estrategia correcta. El caso de Afganistán o Iraq son bien reveladores… 10 y 7 años de conflicto impuesto y poco avance. En Afganistán, curiosamente, la percepción de los ciudadanos en algunos zonas muestra que se empieza a pensar que los tiempos pasados fueron mejores—ej. Taliban–.
Hay que dejar que el pueblo se exprese y que el pueblo se rebele si es necesario y no por imposición. Si esto desemboca en un proceso de transición violento, habrá que remitirse a la historia europea para constatar que, a veces, los procesos de transición no están exentos de violencia.
Y los países de occidente, o algunos, silencio….. o se usan frases pegadizas. Por ejemplo, ayer mismo, la Ministra de Asuntos Exteriores dice—según publicado en Twitter por el PSOE: No vamos a consentir que Gadafi siga matando a su propia gente más tiempo. Y que piensan hacer señores gobernantes? Pues nada, como hay petróleo que viene de Libia… pues se mantendrá el status quo. Como dicen en ingles: Put your Money where your mouth is!
Me pregunto por qué las elecciones en Zimbabwe hace 3 años no generaron tanta opinión como el caso de Egipto o de Oriente Medio. Y, por A o por B, Mugabe sigue en el poder y millones de personas muriendo de miseria. Y en Guinea Ecuatorial? Pues lo mismo… un dictador desde hace tanto o más años que en muchos países del norte de África y Oriente Media y… nadie dice nada.
En fin, siempre es interesante leer y escucharte, Cesar. Tengo la seguridad que tu iniciativa acabara calando hondo en la sociedad y en las personas.
Saludos
por cierto, privilegios va con g y no con j
Muchas gracias por tu aportación, ya está corregido.
Un saludo
Ojalá podamos ver, celebrar y compartir otra Primavera histórica … ¡La Primavera árabe del 2011!
La esperanza se me encoge por momentos. Más allá de análisis geoestratégicos, de intereses petrolíferos, de las resoluciones de la ONU, del riesgo de un nuevo Irak en Libia y mi más sincera desolación ante tantas muertes (de un bando y de otro)… Empatizo con el dolor, no el del pasado ni el del presente, sino con ese dolor transgeneracional que comporta cualquier conflicto que divide un pueblo y que queda gravado en el consciente e inconsciente de toda la población durante generaciones, ése que que no se cura tan solo con un acuerdo de Paz, ni con la llegada de una democracia, ése que nos divide en bandos y posicionamientos horizontales y crea psicosis entre vecinos y familiares. Ese dolor que nos vuelve ciegos ante todo lo que nos une y tenemos en común como personas, cultura y humanidad, para dejarnos ver tan solo, las pequeñas diferencias que nos han legado las jerarquías y sus juegos de poder y que ciegamente adoptamos como própias bajo un efecto espejo. Solo me queda confiar en un profundo trabajo de conciencia y de integridad individual para no acabar todos divididos en dualidades impuestas. Ojalá la ONU o cualquier otro organismo dictaminase ordenes y capacitase a los pueblos de herramientas para la paz espiritual individual y colectiva.